Riberas de Loiola · Donostia

El barrio

Un barrio joven en la vega del Urumea, entre Amara y Loiola. Se cruza andando de punta a punta, y en agosto se llena.

Veinte años en la vega del río

Riberas de Loiola es uno de los barrios más jóvenes de Donostia. Se levantó sobre la vega del Urumea, entre Amara Berri y Loiola, en la primera década de los dos mil: las primeras viviendas —178 pisos de protección oficial— se entregaron en julio de 2006, y el planeamiento preveía unos 6.000 vecinos con el barrio terminado.

Es un barrio que se hace andando. De un extremo a otro del recinto de fiestas no hay ni un kilómetro, las plazas se enlazan unas con otras y el paseo fluvial baja hasta la orilla y sigue río arriba y río abajo sin cruzar un semáforo.

Ver el barrio en el mapa

El paseo del Urumea a su paso por el barrio, con la pasarela al fondo.
El paseo del Urumea a su paso por el barrio, con la pasarela al fondo.
  • 2006 Las primeras 178 viviendas del barrio
  • 2011 La parroquia de Iesu, de Rafael Moneo
  • 12 Personas en la junta de la asociación de vecinos
  • 9 Plazas y espacios donde pasan las fiestas de 2026

Qué hay en el barrio

Un barrio nuevo se hace de equipamientos, y estos llegaron casi todos a la vez, a comienzos de la década pasada.

La parroquia de Iesu, de Rafael Moneo, desde el parque.
La parroquia de Iesu, de Rafael Moneo, desde el parque.
  • La parroquia de Iesu, proyectada por Rafael Moneo y abierta en mayo de 2011. Es el edificio que se ve desde media Donostia y uno de los sitios del programa.
  • La ikastola Ikasbide, en marcha desde septiembre de 2011.
  • El Jardín de la Memoria, un jardín de inspiración japonesa dedicado a las víctimas del terrorismo.
  • Las instalaciones deportivas, con canchas de fútbol, sóftbol y pádel.
  • El paseo fluvial del Urumea, con carril bici, que enlaza con Cristina Enea y con Loiola.

La asociación de vecinos

La Asociación de Vecinos de Riberas de Loiola se constituyó en 2006, a la vez que el barrio, para hacer frente a los primeros problemas de habitabilidad. A finales de 2008 se renovó a fondo, empujada por la falta de dinamización del barrio, y desde entonces la lleva una junta de doce personas que le dedican su tiempo libre, con un grupo de vecinas y vecinos colaboradores cada vez más grande.

El trabajo se reparte en tres comisiones, y no es solo de fiestas: es la interlocución con las instituciones durante todo el año.

La asociación de vecinos en una asamblea del barrio.
La asociación de vecinos en una asamblea del barrio.

Gestión asociativa

Los asuntos internos, las altas de socios, las subvenciones y la relación con otras entidades.

Transporte y urbanismo

Transporte público, movilidad, aparcamiento, mantenimiento de lo construido y ruido.

Cultura y deportes

Las actividades lúdicas, deportivas y culturales del barrio. Aquí nacen las fiestas.

Algunas cosas conseguidas

Las canchas deportivas, la ampliación del servicio de autobús, mejoras urbanísticas y un acceso mejor a Cristina Enea. Y las peticiones de siempre: seguridad, limpieza, alumbrado y el estado de las aceras.

Web de la asociación

Cómo llegar

El barrio está pegado a Amara, así que se llega de todas las maneras y ninguna cuesta.

En autobús

Las líneas urbanas de Dbus enlazan el barrio con el centro.

En bici

Hay carril bici a lo largo de todo el paseo fluvial del Urumea.

Andando

Desde Amara o desde Cristina Enea, por la orilla del río, es un paseo.

Vecinos de Riberas en un puesto de la asociación.

Y las fiestas

Las fiestas las prepara la comisión de fiestas de la asociación durante todo el año: vecinas y vecinos que montan el programa, buscan a los colaboradores y luego recogen las sillas. Si te quieres arrimar, la asociación es la puerta de entrada.

Fotografías cedidas por la Asociación de Vecinos de Riberas de Loiola.