Gestión asociativa
Los asuntos internos, las altas de socios, las subvenciones y la relación con otras entidades.
Riberas de Loiola · Donostia
Un barrio joven en la vega del Urumea, entre Amara y Loiola. Se cruza andando de punta a punta, y en agosto se llena.
Riberas de Loiola es uno de los barrios más jóvenes de Donostia. Se levantó sobre la vega del Urumea, entre Amara Berri y Loiola, en la primera década de los dos mil: las primeras viviendas —178 pisos de protección oficial— se entregaron en julio de 2006, y el planeamiento preveía unos 6.000 vecinos con el barrio terminado.
Es un barrio que se hace andando. De un extremo a otro del recinto de fiestas no hay ni un kilómetro, las plazas se enlazan unas con otras y el paseo fluvial baja hasta la orilla y sigue río arriba y río abajo sin cruzar un semáforo.
Un barrio nuevo se hace de equipamientos, y estos llegaron casi todos a la vez, a comienzos de la década pasada.
La Asociación de Vecinos de Riberas de Loiola se constituyó en 2006, a la vez que el barrio, para hacer frente a los primeros problemas de habitabilidad. A finales de 2008 se renovó a fondo, empujada por la falta de dinamización del barrio, y desde entonces la lleva una junta de doce personas que le dedican su tiempo libre, con un grupo de vecinas y vecinos colaboradores cada vez más grande.
El trabajo se reparte en tres comisiones, y no es solo de fiestas: es la interlocución con las instituciones durante todo el año.
Los asuntos internos, las altas de socios, las subvenciones y la relación con otras entidades.
Transporte público, movilidad, aparcamiento, mantenimiento de lo construido y ruido.
Las actividades lúdicas, deportivas y culturales del barrio. Aquí nacen las fiestas.
Las canchas deportivas, la ampliación del servicio de autobús, mejoras urbanísticas y un acceso mejor a Cristina Enea. Y las peticiones de siempre: seguridad, limpieza, alumbrado y el estado de las aceras.
El barrio está pegado a Amara, así que se llega de todas las maneras y ninguna cuesta.
Las líneas urbanas de Dbus enlazan el barrio con el centro.
Hay carril bici a lo largo de todo el paseo fluvial del Urumea.
Desde Amara o desde Cristina Enea, por la orilla del río, es un paseo.
Las fiestas las prepara la comisión de fiestas de la asociación durante todo el año: vecinas y vecinos que montan el programa, buscan a los colaboradores y luego recogen las sillas. Si te quieres arrimar, la asociación es la puerta de entrada.
Fotografías cedidas por la Asociación de Vecinos de Riberas de Loiola.